sábado, 30 de marzo de 2019

Programas individuales para dejar de fumar tienen mayor éxito


El tratamiento para la adicción de nicotina debe de ir enfocado hacia los pacientes fuman y por qué fuman según especialistas en adicción a la nicotina y que asistieron a la 11ava Conferencia sobre el Tabaco en Agosto.

Para muchos, esto significa parches, chicle, spray nasal o píldoras, solos o en combinación. Para muchos también significa terapia del comportamiento en grupo o por teléfono.

Sin embargo, no existe una manera fácil de dejar el hábito de fumar. Considera el siguiente ejemplo: Un hombre de 52 años de edad fuma una cajetilla al día por mucho tiempo. Después de un infarto en 1991, él pudo dejar de fumar por tres meses antes de volver a recaer.

Su cardiólogo enfatizó que tenía que dejar los cigarrillos. El cambió y comenzó a fumar la pipa. En diferentes ocasiones que intentó dejar de fumar, el hombre utilizó parches de nicotina y utilizó la droga bupropion.

Aun así no pudo dejar de fumar debido a diferentes síntomas de abstinencia, incluyendo depresión.

Cuando este mismo hombre se internó en un Centro de Dependencia de la Nicotina en la Clínica Mayo en Rochester, Minn, el médico Richard Hurt, director de este centro, lo volvió a iniciar en la droga bupropion y en parches.

Al final de una semana en el programa, la dosis del paciente se incrementó a tres parches al día, además del bupropion, spray nasal de nicotina y chicle.

Tratamiento para los síntomas de la abstinencia al fumar


El personalizar el tratamiento para reducir o eliminar los síntomas de abstinencia durante las primeras dos semanas trae muchos beneficios ya que es cuando es más común que un intento de dejar de fumar fracase.

La razón número uno para volver a fumar es aliviar los síntomas del síndrome de abstinencia. Otro factor importante para volver a fumar es la naturaleza de sube y baja del tratamiento para dejar de fumar.

Los fumadores rara vez dejan de fumar en su primer intento, frecuentemente no tienen éxito hasta la tercera o cuarta vez, llegando a la frustración. Pero mientras muchos en la conferencia debatieron la mejor forma de dejar de fumar, otros anunciaron su progreso en una vacuna que reduce la naturaleza aditiva de la nicotina.

Se puede inocular antes de comenzar a fumar, si las moléculas de nicotina se interceptan antes de llegar al cerebro, pudiera existir un efecto aditivo menor. Una vacuna, sin embargo, le falta años de práctica clínica antes de poderla desarrollar.

Además de proporcionar tratamiento, los médicos deben de jugar un papel importante para que sus pacientes dejen de fumar removiendo revistas con comerciales de fumar de sus salas de esperas y asegurándose que sus empleados no fuman.