viernes, 16 de noviembre de 2018

Aspirina y prevención de la enfermedad coronaria


Según las recomendaciones presentadas por la US Preventive Services Task Force, una agencia esponsorizada por el Gobierno de los Estados Unidos (conocida con las siglas USPSTF), millones de norteamericanos serían candidatos a un tratamiento profiláctico de crisis coronarias mediante aspirina a dosis bajas.

En un artículo publicado hoy en la revista Annals of Internal Medicine, y dado a conocer independientemente también por la oficial Agency for Healthcare Research and Quality, la USPSTF ha encontrado suficiente evidencia a favor de que la aspirina disminuye la incidencia de enfermedad coronaria en los adultos con un riesgo incrementado para padecer esta enfermedad, aunque también existe evidencia de que la aspirina aumenta la incidencia de hemorragia gastrointestinal y de hemorragia cerebral.

Cómo usar aspirina para prevenir enfermedades coronarias


Los estudios de la USPSTF demuestran, por ejemplo, que los beneficios de las dosis bajas de aspirina comienzan a sobrepasar los riesgos de su administración en aquellos individuos en los que el riesgo coronario no sobrepasa el 3% en los próximos cinco años o el 6% en los próximos diez años.

La prescripción diaria de aspirina a dosis bajas en 1.000 individuos con un riesgo de enfermedad coronaria del 3% evitaría de 4 a 12 crisis coronarias en esta población, aunque los riesgos de sufrir colateralmente serían de 2 a 4 hemorragias gastrointestinales y de 2 hemorragias cerebrales.

Pero cuando el riesgo de padecer enfermedad coronaria sube hasta el 5% en los próximos cinco años -alrededor del 10 en los próximos 10 años- la prevención con aspirina evitará entre 6 y 20 crisis coronarias, y lo que es más importante, sin aumentar las complicaciones hemorrágicas, tanto gastrointestinales como cerebrales.

Las dosis utilizadas para esta prevención pueden ser bajas: una tableta diaria de aspirina a dosis bajas -de 75 a 100 miligramos- es tan efectiva como una tableta de 350 miligramos.

Aunque la mayor parte de este estudio ha sido realizado en el sexo masculino, existe suficiente evidencia a favor de que este efecto se produce también en la mujer.

La recomendación final de los autores de este trabajo es la siguiente: "Si tiene al menos un factor de riesgo de enfermedad coronaria, consulte con su médico acerca de los beneficios de la aspirina a dosis baja".